Sobre el 'household voting', el voto por hogar, propuesto por los ultra conservadores de Estados Unidos

El peligro del "voto por hogar": Una trampa machista disfrazada de tradición

Hace unos días me topé en redes sociales con un debate que me heló la sangre. Pensé que era una broma de mal gusto o un meme distópico, pero no. Es real. Políticos y activistas ultraconservadores —tanto en Estados Unidos como aquí en México— están poniendo sobre la mesa el concepto del "voto por hogar".

¿En qué consiste? Básicamente, proponen que las familias tengan un solo voto y que este sea ejercido por el "jefe de casa" (léase: el hombre). Dicen que es para "proteger la unidad familiar" y tomar decisiones menos egoístas.

A mí no me engañan. Esto no es protección; es un ataque directo a nuestra libertad.

Un retroceso histórico violento

No puedo evitar sentir una profunda indignación al escuchar esto. Costó siglos de lucha, sangre y resistencia para que el voto dejara de ser un privilegio de unos cuantos. En México, apenas en 1953 las mujeres conquistaron el derecho a votar y ser votadas.

Que hoy, en pleno siglo XXI, pretendan que las mujeres "renuncien voluntariamente" a su voz ciudadana para entregársela a un esposo es un insulto a la memoria de las sufragistas. Es un intento descarado por borrarnos del mapa político y regresarnos a la época en la que eran consideradas legalmente propiedad de sus padres o maridos.

Un atentado directo contra el feminismo

El feminismo nos enseñó que lo personal es político. Les dio a las mujeres la autonomía para decidir sobre sus cuerpos, sus carreras y, por supuesto, su futuro político. El "voto por hogar" es la antítesis de esto: es una herramienta diseñada específicamente para frenar el avance feminista.

Quienes defienden esta locura asumen que dentro de una casa todos piensan igual. Pero la realidad es otra. En un país con altos índices de violencia de género y económica, ¿qué creen que pasará? Este modelo solo va a: Silenciar a las mujeres que no coinciden con la ideología de sus parejas.

Invisibilizar a los jóvenes que votan por primera vez.


Empoderar al agresor, dándole el control absoluto de la representación ciudadana del núcleo familiar.

No es solo contra las mujeres: es contra la democracia

Esto no es un problema exclusivo de las mujeres; es una amenaza para cualquiera que crea en la libertad. La democracia se basa en un principio sagrado: una persona, un voto. El sufragio debe ser universal, libre y secreto.

Si permitimos que se cuestione el voto individual, estamos abriendo la puerta a una tiranía familiar. Hoy piden ceder el voto al "jefe de casa", mañana nos dirán qué ropa usar...

Mi postura es clara: ni un paso atrás

No podemos subestimar estas "ocurrencias" de internet. Las ideas peligrosas crecen si nos quedamos callados. El voto no es una propiedad familiar negociable; es un derecho humano fundamental, individual e intransferible.

Publicar un comentario

0 Comentarios